Lerdo

Espero que D. Sebastián Lerdo de Tejada, ilustre persojane mexicano, jalapeño como nuestro amigo Luis, expresidente de dicho país tras suceder a Juárez y partícipe de la reforma entienda la necesidad de aclarar el significado de tan tremendo apellido.

(Etim. disc.).
1. adj. Dicho comúnmente de una bestia: Pesada y torpe en el andar.
2. adj. Tardo y torpe para comprender o ejecutar algo.
3. f. Veter. Tumor de las caballerías cerca de la rodilla.

He de decir que en el fenómeno que he sufrido a lo largo del día de hoy la palabra ha sido asignada a diversas personas en diferentes momentos del espectro temporal, de manera sucesiva, aleatoria y no cíclica. He experimentado lo lerdo que soy en mayor frecuencia que mis adversarios (véase encargados de puntos de distribución de movistar, responsables de decisiones sobre documentación necesaria para determinadas operaciones) pero sin duda ellos lo han degustado con una profundidad mucho mayor.

Finalmente he migrado un prepago a contrato con un DNI, un titular de un numero de cuenta que no corresponde con el titular del contrato, y un recibo de un banco que no es de la persona que hace el cambio ni que firma el contrato. Por lo que he podido apreciar, eso es mejor que:

1) Presentarse con tu DNI y un número de cuenta tuya (pero sin recibo bancario).

2) Personarse el administrador de una empresa, con copia del CIF de la empresa, con 4 líneas en la empresa dadas de alta con anterioridad para migrar el prepago a contrato dentro de la empresa (aqui faltaban 10 hojas de escritura de constitución).

3) Tratar de convencer a alguien de que pasar una tarjeta prepago a empresa es equivalente a lo que se suele llamar migración, y que para recolmo la susodicha llamó “portabilidad”.

4) Tratar de convencer a alguien de que por migrar de prepago a contrato como linea de una empresa, te deberían ofrecer un móvil, para no sentirte ridículo por que se lo den a los particulares y no a los que tienen ya 4 líneas contratadas.

Además hoy he descubierto que existen personas que funcionan como las máquinas que atienden el teléfono, hasta que no dices determinadas palabras clave, se mantienen en un bucle infinito regodeándose en su lerdez.